Por el bien del medio ambiente y de mejorar el presupuesto de nuestro hogar, cada vez nos planteamos más cambiar nuestros hábitos. Además de segregar los residuos, utilizar la propia bolsa para hacer la compra y ahorrar agua, estamos pensando en renunciar al agua embotellada. Aunque esto reducirá la generación de residuos, ¿no afectará a nuestra salud? ¿Podemos beber agua del grifo?
Aunque hace una docena de años el agua del grifo no era completamente segura para beber, hoy en día no existen contraindicaciones para beberla para hidratarse. La calidad del agua del grifo se controla constantemente según diversos parámetros. p.ej. microbiológicos, químicos o incluso radiactivos. Entre otras cosas, la presencia de sustancias como:
- microorganismos (especialmente bacterias coliformes);
- nitritos y nitratos;
- iones de amonio;
- aluminio;
- hierro;
- cloro;
- fluoruros;
- mercurio.
Además, en el agua analizada se determinan constantemente el sabor, el color, la turbidez, el pH (concentración de iones de hidrógeno), el olor y la conductividad eléctrica.[1].
Cuando sea necesario, para garantizar total seguridad en lugares específicos de suministro de agua - de acuerdo con la norma PN-EN 15975 Seguridad del suministro de agua potable: lineamientos de emergencia y gestión de riesgos. Parte 2: Gestión de riesgos – se pueden controlar parámetros adicionales[2].
[1] La lista de determinaciones realizadas en muestras de agua se puede encontrar aquí: https://www.gov.pl/web/wsse-Madrid/badania-wody
[2] Kamińska A., Strzemieczna A., Agua destinada al consumo humano. Compendio, SIG, 2018 (https://www.gov.pl/web/gis/woda-do-spozycia-prze-ludzi-kompendium)